Cruzar la cadena ¿sigue siendo un problema?

Rotor Bike Components
26 abril 2021

En carretera, el doble plato siempre ha sido casi un estándar en la transmisión, pero en montaña hasta hace unos cuantos años, el triple plato era la normalidad. De ahí se pasó al doble plato y después al plato único (eso en montaña). El plato único, tanto en montaña, como en gravel como en algunas excepciones en contrarreloj y triatlón, ha borrado del todo los problemas de cruzar la cadena demasiado, ya que las transmisiones y los cuadros están optimizados para usar todas las velocidades del casete, sean 11, 12 o 13 como en nuestros grupos 1×13 de carretera y de montaña.

La importancia de la línea de cadena

Seguramente, en muchas ocasiones habréis oído que hay que respetar la línea de cadena en la transmisión. De este modo, la línea de cadena, es la distancia que existe entre el punto medio del plato único, o del punto medio en unas bielas de doble o triple plato, con respecto al punto medio del cuadro de la bici. Es decir, con respecto al eje de simetría de la bici en un plano vertical. Para explicarlo con otras palabras más sencillas; imagina que trazas una línea imaginaría justo en el medio del plato y en el medio del casete, y trazas otra línea dividiendo tu cuadro en dos en vertical. La distancia entre esas dos líneas es la línea de cadena.

Cuando no se respeta esa línea de cadena, la cadena puede funcionar demasiado torcida y afectar no solo a la suavidad de los cambios, si no incluso también al forzarla demasiado, puede llegar a romperse. Por eso, si cambias de transmisión, siempre tienes que tener en cuenta la línea de cadena de tu bici, para no modificarla. Depende del cuadro, podrás jugar un poco con los espaciadores del eje de pedalier, pero eso no siempre será posible. Ante la duda, mantén la misma línea de cadena.

Cuando hablamos de cruzar la cadena demasiado, nos referimos casi en exclusiva a las bicis de carretera y de gravel de doble plato. Hace años, las transmisiones pecaban de funcionar con la cadena demasiado torcida, tanto si usabas el plato grande con el piñón más grande, como si usabas el plato pequeño, con el piñón más pequeño. Estas combinaciones forzaban mucho la cadena e incluso la hacían rozar con el desviador.

En la actualidad, todos los fabricantes recomendamos no utilizar demasiado dichas combinaciones, ya que, aunque hoy en día los sistemas de transmisión están mucho más evolucionados y tienen más flexibilidad en cuanto al uso de todos los piñones, con ambos platos, este tipo de uso va a hacer que la pedalada no sea tan efectiva.

La cadena, al desplazarse más en diagonal, no entrará ni saldrá igual de los dientes de los platos y de los piñones, creando más fricción, menos precisión, más ruido y si lo usas bajo mucha potencia de pedalada, puedes llegar a romperla. Además, de que crea un desgaste mayor en todos los componentes de la transmisión por el aumento de dicha fricción.

Por otro lado, en estas combinaciones, sobre todo en la de plato grande con el piñón más grande, la pata del cambio trasero se tendrá que estirar demasiado, haciendo que el flujo de pedalada sea muy ruidoso y poco preciso. La cadena, aunque llega de longitud para esa combinación, fuerza mucho la tensión de la caja y de la pata del cambio.

Como consejo básico a la hora de mantener la precisión de tus cambios por completo y no tener problemas con los cruces de cadena, lo más recomendable es que con el plato grande no uses nunca el piñón más grande y poco el siguiente (o al menos con aplicando poca fuerza en la pedalada) y con el plato pequeño, no uses el piñón más pequeño y poco el anterior.

De este modo, te asegurarás que la cadena nunca llegue a estar demasiado torcida, sin rozar el desviador y logrando que la precisión de cambio y la suavidad de mismo, sean las más efectivas posibles. Otra de las opciones que tienes, es pasarte a cualquier de los sistemas 1×13 de ROTOR, en los que no tendrás ningún problema para usar las 13 velocidades disponibles, sin temor a que los cambios no funcionen como es debido.

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