Nos gusta recordar cuando, hace tiempo, las bicicletas y los componentes eran fabricados principalmente de acero. Luego apareció el aluminio y se convirtió en el material elegido pasa los diseñadores de la industria del ciclismo. Más recientemente se habla sobre el carbono que, sin embargo, no es la mejor opción para algunas piezas y el aluminio sigue jugando un papel importante en el ciclismo.

Volviendo al pasado

El acero siempre ha tenido sus ventajas. Con aproximadamente 2,5 a tres veces la densidad del aluminio, es un material más resistente e, incluso teniendo en cuenta las fluctuaciones en los precios de las materias primas a lo largo del tiempo, generalmente es más barato fabricar algo de acero que de aluminio.

No obstante, el aluminio comenzó a abrirse camino en el ciclismo en la década de 1970 y se hizo más omnipresente en la década de 1980, cuando los ingenieros perfeccionaron los procesos de diseño y fabricación. Y, ¿por qué el aluminio se hizo tan popular?

El aluminio atraía en gran parte a los ciclistas porque era más ligero que el acero. Este peso no solo hay que tenerlo en cuenta en el cuadro de la bici sino también en sus componentes. ¿Y a quien no le gusta montar en una bici más ligera?

El aluminio es intrínsecamente más maleable que el acero. Eso significa que puede moldearse más fácilmente. Es también más resistente a la corrosión sin ningún tratamiento especial: inoxidable. Es ideal para bicicletas que se encuentran en ambientes húmedos.

 En el presente

Con el crecimiento popular de los cuadros de carbono y los componentes desde principios del siglo XX, parece ser que el aluminio va por el camino del acero, es decir, a una prevalencia mucho menor en la industria del ciclismo. Sin embargo, aunque el carbono sea extremadamente ligero, es más caro y frágil que el aluminio.

Por lo que, incluso aunque estemos viendo cada vez más bicicletas de carretera y montaña de carbono, el aluminio sigue siendo una opción sólida en los diferentes niveles. Muchas marcas actualmente ofrecen versiones de carbono y aluminio de cuadros populares para cumplir con una gama de diferentes precios.

Suponiendo que el precio de las materias primas y el proceso de fabricación del carbono y el aluminio no cambien sustancialmente entre si, el aluminio debería seguir siendo una parte importante de la industria del ciclismo en el futuro.

Cuando hablamos de componentes, pasa lo mismo: muchas grandes marcas estan fabricando en carbono y aluminio por la misma razón: durabilidad y coste. Sin embargo, algunos siguen apostando en gran medida por el futuro exitoso del aluminio.

Trabajar con Aluminio

A medida que las técnicas de fabricación y acabado de productos de aluminio se automatizan con el tiempo, los fabricantes han visto como llegar al objetivo en menos tiempo, produciendo más rápidamente y con mejor calidad y menor coste. Su fabricación puede hacerse fácilmente con el equipo apropiado; a diferencia del carbono, que tiene que ser subcontratado a una instalación de fabricación especializada en otros lugares como Asia.

Atrás quedaron las barras finas de aluminio y las posteriormente barras de aluminio más grandes y gruesas. Los diseños modernos tienen cuadros de bicicleta de aluminio más efectivos.

Hoy en día, hay algunas formas más comunes de fabricar componentes de aluminio. Una de ellas, es la hidroformado o el uso de fluido hidráulico para moldear el aluminio. Shimano es conocido por utilizar métodos de forjado, mientras que ROTOR ha invertido mucho en máquinas CNC. Ambas marcas han sido leales a la fabricación de piezas de aluminio durante décadas. ROTOR, en particular, proviene de una sólida formación de ingeniería aeronáutica, una industria con amplia experiencia en la fabricación de aluminio.

Una ventaja del mecanizado CNC es que su equipo se puede reprogramar fácilmente par a poder fabricar una variedad de piezas diferentes. Esp es especialmente útil para un fabricante de componentes como ROTOR que necesita hacer de todo, desde bielas hasta medidores de potencia y platos.

Echa un ojo a la fábrica de ROTOR