En la próxima salida con tu grupo de mountain bike echa un vistazo a tu alrededor, con seguridad verás cierta variedad respecto a los sistemas de transmisión. Algunos ciclistas se decantan por el monoplato, mientras que otros pedalean con doble plato. En este artículo, veremos las ventajas de cada tipo de transmisión, lo cual te ayudará a determinar cual se ajusta mejor a ti.

Un momento, ¿no hemos pasado ya por esto? 

¡Exacto! El debate acerca de cual es el número óptimo de platos no es algo nuevo. Las mountain bikes solían venir con un sistema de transmisión triple, que incluía tres platos y un cassette.

Sin embargo, con el paso del tiempo el número de piñones de los cassettes ha ido aumentando, pasando de seis a once, y al final los ciclistas se han dado cuenta de que pedaleaban repitiendo muchas marchas, cuando en realidad, con dos platos podían abarcar una serie de marchas similar y, por tanto, integrar de forma generalizada el doble plato.

Ahora el principal fabricante de mecanismos de transmisión ofrece tanto cassettes de doce marchas, así como cambios de marcha de alta tecnología que incorporan un mecanismo de embrague que reduce los roces de la cadena. De este modo, los corredores se encuentran de nuevo en una posición similar para debatir los pros y los contras de eliminar un plato.

Ventajas de una transmisión monoplato 

  • Es más ligera: Con un plato y un cable menos y sin desviador delantero, tu bicicleta pesará menos.
  • Cambios más sencillos: No tendrás que volver a preocuparte por si la cadena se sale cuando cambies de plato. Esto es una gran ventaja, en especial para los corredores que cambian bajo una gran presión y para aquellos menos experimentados que no tienen mucha confianza ni habilidades para usar el cambio de manera fiable.
  • Necesita menos mantenimiento: Tendrás menos platos que cambiar cuando se desgasten y no tendrás que volver a ajustar tu desviador delantero durante la instalación, o cuando el cable se haya dado de sí con el tiempo.
  • Un manillar más libre: Con una maneta menos, tu manillar estará menos saturado y con ello podrás liberar una mano para centrarte en el control de la bici.


Ventajas de una transmisión doble plato
 

  • Dispones de un mayor número de marchas. Como hay el doble número de marchas, es más fácil cubrir mayores distancias. A su vez, disponer del doble de marchas facilita abordar las subidas más complicadas y te permite bajarlas de manera más rápida sin tener que pedalear.
  • Tu pedaleo puede ser más eficaz. Con el doble de marchas, el espacio entre estas suele ser menor. Si eres de los ciclistas que para mantener la cadencia óptima, siempre cambia a una marcha superior o a una inferior, tienes más probabilidades de encontrar la marcha perfecta en cada ocasión.
  • Es más probable que tengas una cadena mejor. Con dos platos, dispones de una mayor variedad de marchas y evitas que la cadena se estropee, lo cual implica que el pedaleo sea más tranquilo, requiera menos esfuerzo y cause un desgaste menor en la transmisión.
  • No tendrás que cambiar los platos con tanta frecuencia. A no ser que siempre pedalees con uno de los platos, lo normal es que el desgaste se distribuya entre los dos. De este modo, no tendrás que cambiarlos con tanta frecuencia como ocurriría en el caso de que solo usaras uno. 


Haz los cálculos
 

¿Aún no te has decidido? No hay nada mejor que sentarse y con ayuda de una calculadora online (por ejemplo, http://www.sheldonbrown.com/gear-calc.html), hacer cálculos sobre los sistemas de transmisión monoplato y doble plato. Tómate tu tiempo para establecer las proporciones entre plato y piñón para tu sistema. Después de esto, tendrás una idea mucho mejor sobre como funcionaría esa transmisión durante tu recorrido, antes de invertir tiempo y dinero en cambiarla.